Limpieza general
Emanciparse 9/12/2007
Como todo en esta vida, las viviendas también necesitan sus cuidados. El cuidad más básico que necesita una vivienda, es ser limpiada de vez en cuando.
En función de las dimensiones, del número de habitantes, de si hay o no niños pequeños, de si tienes mascotas sueltas, etc. necesitarás limpiar con mayor o con menor frecuencia, pero al final, el resultado siempre es el mismo: hay que ponerse manos a la obra y limpiar el piso.
Antes de emanciparme, sabía que lo que iba a llevar peor serían las tareas domésticas, esas grandes desconocidas hasta el momento. A priori, pensaba que la plancha sería lo que llevaría peor, porque era algo que nunca había hecho y todo el mundo odia, pero con el tiempo descubres que hay cosas peores.
Yo, como vivo solo, suelo hacer una “limpieza básica”, consistente en quitar el polvo más o menos por encima, barrer y fregar, una vez a la semana. Hay que tener en cuenta que tampoco ensucio mucho, por lo que este mantenimiento semanal se pasa bastante rápido y en un par de horas lo tienes listo.
El problema está en qué, a parte de la limpieza básica semanal, de vez en cuando hay que limpiar más en profundidad y limpiar la cocina y todos sus componentes, limpiar las ventanas, lavar el baño a conciencia, mover el sofá y otros pequeños muebles para fregar debajo, etc.
Si aprovechas “el día de la limpieza” para, ya que te pones, planchar dos lavadoras que tenías acumuladas y ordenar un poco aquellas cosas que vas dejando donde pillas, el resultado es un domingo dedicado casi íntegramente a la limpieza del hogar.
Y, lo peor de todo, es que al poco rato de acabar de limpiar, empiezas a ensuciar cosas.
En fin, quien quiera presumir, tendrá que sufrir.
