La compra
Emanciparse 28/12/2007
Uno de los puntos críticos de la vida emancipado es la adquisición de productos de consumo cotidiano o, lo que es lo mismo, la compra.
Normalmente, los “expertos” suelen dar una serie de consejos básicos que hay que tener en cuenta a la hora de ir al supermercado:
- Nunca hagas la compra con hambre, pues tendirás a comprar productos de bollería y similares que no comprarías si hubieras comido antes de ir a comprar.
- Cuando compres productos perecederos de corta vida útil (como carne o huevos), procura buscar los que caduquen más tarde.
- Fíjate bien en el precio de los artículos. Las marcas blancas y los artículos marcados en oferta no siempre son la alternativa más barata.
- Procura hacer una lista de todo lo que necesitas comprar antes de ir al supermercado y compra únicamente lo que salga en la lista. De este modo, evitarás la compra compulsiva.
Yo suelo seguir estos consejos y, además, procuro ir siempre al mismo supermercado, porque así sé dónde están las cosas que suelo comprar y ahorro tiempo.
Lo de la lista de la compra es una idea muy buena por dos motivos:
- Al hacer la lista de todo lo que necesitas, evitas comprar cosas “por si acaso” que luego se acumulan en casa.
- Cuando detectas que te falta algo que deberías haber comprado, lo apuntas en la lista y la próxima vez seguro que no te olvidas.
Cuando vas a comprar con lista, debes ser muy estricto y no dejarte llevar por los productos tentadores que no figuran en la lista. Si crees que no vas a poder evitar comprar algo que no necesitas, es mejor apuntarlo antes en la lista.
Si, una vez en el súper, me doy cuenta que hay algo que debo comprar y no estaba en la lista, lo compro igualmente y apunto una marca en la libreta. De este modo, al llegar a casa, sabré si he comprado todo lo necesario y cuantas cosas me había olvidado apuntar.
De este modo, poco a poco, logras hacer una lista completa con todo lo que debes comprar, y sólo con lo que debes comprar, lo que permite abastecer tu casa y no malgastar tiempo y dinero.
Como todo en esta vida, las viviendas también necesitan sus cuidados. El cuidad más básico que necesita una vivienda, es ser limpiada de vez en cuando.