Emanciparse 12/09/2007
Cuando se ha constituido la comunidad de vecinos (si te compras un piso de segunda mano, lo más probable es que lleve años constituida, todo el mundo se conozca y miren con recelo a “el nuevo”), tienen lugar las aclamadas reuniones de vecinos.
Mi experiencia previa en el asunto se limitaba a la serie Aquí no hay quien viva, por lo que resultó ser bastante mejor de lo que me esperaba …pero mucho más larga!
Como era la primera junta y hace poco que nos han entregado los pisos, el orden del día era, básicamente, poner a parir al promotor y hacer un listado de todas las cosas que nos tiene que arreglar a nivel comunitario. Luego, también se fijó el tema de la limpieza de la escalera (asunto de vital importancia, ya lo trataré en profundidad más adelante), la cuota mensual y algunas convenciones para que los toldos de terrazas, balcones y azoteas sean iguales y poco más.
Con la lista de “tareas pendientes” que le hemos pasado al promotor, sólo nos queda estar a la espera de su reacción para ver si tiene buena voluntad y colabora, si tenemos que ir a juicio o si nos resignamos.
Por otro lado, tenemos un inquilino problemático que no sólo hace caso omiso a las decisiones que toma la comunidad (ni siquiera asiste a las reuniones), sino que, además, se ha cargado la fachada del edifico para “tunearla” a su gusto.
Como veis, hay desalmados en todas partes
Emanciparse 1/09/2007
Unos meses después de que el promotor nos entregara las llaves, tomáramos posesión de nuestros pisos y los primeros propietarios se fueran a vivir, llegó la hora de constituir la comunidad.
Estas cosas son bastante complicadas porque no hay ningún protocolo claro. En principio, por ley, todos los bloques de pisos deben tener su comunidad de vecinos, pero normalmente nadie quiere sacar el tema muy abiertamente por miedo a que le toque ser el presidente.
Salvo honrosas excepciones, cuando se constituye una comunidad de vecinos, nadie quiere que le “toque” ningún cargo. Ser presidente o secretario implica dedicar tiempo a hacer gestiones aburridas. Por eso, el objetivo de los nuevos inquilinos es escurrir el bulto e intentar cargarle el marrón a otro.
Para ello, hay varias estrategias:
- No presentarse a la reunión de constitución: es poco probable que le asignen un cargo a alguien que no se presenta a la primera reunión, sobre todo porque a menudo no se sabe cuantos pisos quedan por vender y, por lo tanto, cuantos vecinos faltan.
- Mantenerse callado: si no llamas la atención, será más difícil que te voten en una hipotética elección.
- Si no vives ni en el primero ni en el ático, propón que los cargos roten en función de los pisos. Es decir, que se empiece por el primero y se vaya subiendo, o que se empieze por el ático y se vaya bajando.
- Buscar excusas como “yo aún no me he mudado”, “lo voy a alquilar”, “no voy a vivir aquí, es para vender”, etc. No ofrecen garantías, pero siempre perderás puntos en una hipotética votación.
Lo que no hay que hacer (si te quieres escaquear), es:
- Demostrar demasiados conocimientos sobre el tema (hablar de la legislación sobre comunidades de vecinos, hablar de contratar administradores de fincas que conoces, enumerar todos los gastos a los que se enfrentará la comunidad, hablar de como se solucionaron incidencias concretas en tu comunidad anterior…)
- Hablar mucho de cualquier tema: si te haces familiar, ganarás muchos puntos en una hipotética constitución.
Sea como sea, lo más frecuente es que el presidente lo acabe decidiendo el azar, por lo que todas las estrategias anteriores no sirven para nada
Una vez escogidos los cargos electos, empieza la toma de decisiones importantes: limpieza de la escalera, contratación o no de un administrador, mantenimiento de las infraestructuras, cuota mensual, seguros…
De momento, en mi bloque, estamos en fase de presentación de presupuestos. Ya os iré informando.