Publicado en Marzo, 2007

Habítame

Emanciparse 31/03/2007

Hoy, a través de Cien Ladrillos, he descubierto un menéame sobre vivienda: Habítame.

De momento hay pocas noticias, supongo que se debe a su reciente creación, pero tengo la intención de participar como usuario en este proyecto para ver lo que se opina en la red de este tema tan espinoso.

Adaptarse al euro

Emanciparse 24/03/2007

Los que me conocen saben que, desde el 1 de enero de 2001, cuando empezamos a usar euros y a abandonar las pesetas, siempre he intentado expresar los importes en euros.

Me daba rabia ir a una tienda y que los precios en pesetas estuvieran ASÍ DE GRANDES y los precios en euros así de pequeños.

Comprendía que el euro era una cosa nueva, que la gente se tenía que ir acostumbrando gradualmente, que las personas mayores no tienen la misma capacidad para adaptarse a los cambios que la gente joven, etc.

Sin embargo, ahora que ya han pasado 6 años, encuentro INDIGNANTE que se siga hablando en pesetas para referirse a importes que, en realidad, luego se pagarán/cobrarán en euros.

No comprendo a la gente que todavía piensa en pesetas y no, no creo que sea parte del proceso de adaptación. Hoy en día, no existen fuentes de ingresos en pesetas, las nóminas, las pensiones, los subsidios, etc. funcionan con euros. Además, en 6 años la inflación ha subido lo suficiente para que 1 euro haya dejado de ser equivalente a 166,386 pesetas (o a 100 pesetas, que era lo que algunos pensaban).

Si un café te cuesta 1,50€, no te está costando 250 pesestas de 2001, te está costando 1,50€ de hoy. Si te preguntas si es caro o barato, piensa: “¿Estoy dispuesto a gastarme 1,50€ en un café o prefiero prescindir de él?” Si respondes que sí, entonces no es tan caro como pueda parecer.

Siguiendo la misma lógica, aunque se trate de cantidades más elevadas, los pisos no valen ni 30, ni 40 ni 80 millones. Los pisos valen 200.000, 300.000 ó 500.000 euros. Y lo mismo vale para el alquiler.

Podemos pasarnos la vida “adaptándonos al euro”, o podemos aceptarlo de una vez y olvidar las pesetas para siempre.

Tomando medidas

Emanciparse 23/03/2007

Ahora que ya tengo el piso, me toca empezar a llenarlo de electrodomésticos y muebles varios: nevera, lavadora, TV, sofá, mesa, cama, sillas, armarios…

Resulta extraño, pero un piso vacío siempre parece más pequeño que un piso amueblado, cuando parecería lógico que, visto que los muebles ocupan espacio y dejan menos sitio, la sensación fueran la inversa.

Sea como sea, el caso es que en un piso vacío no se puede vivir en condiciones. Sin una cama para dormir, una mesa para comer y un armario para guardar cosas, poco vas a hacer en el piso.

Así pues, ya me veis de un sitio a otro para ver que tipo de muebles quiero para mi recién estrenado hogar.

La parte en la que miras muebles y te imaginas como quedarán es muy bonita, pero antes de llegar ahí tienes que pasar por la desagradable tarea de tomar las medidas del piso. Parece algo sencillito, pero nada más lejos de la realidad, es algo bastante tedioso y complicado, al menos para alguien que no tiene experiencia en bricolage ni chapuzas del hogar.

El otro día empecé a tomar las medidas del comedor y la cocina (que, en realidad, es la misma habitación). Lo que es el perímetro no es problemático, con una cinta de medir se mide rápido, el problema está en los elementos que se superponen en la pared: enchufes, radiadores, puertas, ventanas, muebles…

A parte de anotar las dos dimensiones de las habitaciones, tienes que anotar también los puntos donde hay algún elemento en la pared, su distancia en vertical sobre el suelo y sus dimensiones.

También hay que tener en cuenta que las dimensiones no son las mismas a ras de suelo que a media pared. Hay que asegurarse siempre de contar el espacio que ocupa el zócalo. (Yo esto no lo había tenido en cuenta hasta la semana pasada, cuando un compañero de trabajo me lo advirtió.)

Total, que cuando vayáis a tomar medidas, llevad un bloc cuadrículado y un boli, y no os dé pereza repetir las mediciones varias veces hasta que salgan bien.

Limpiar el piso

Emanciparse 18/03/2007

¿Quién dijo que los pisos pequeños no “molaban”? Hoy he ido a limpiar el piso con mi madre y, mano a mano, lo hemos dejado como los chorros del oro en poco más de una hora.

Recordad: Cuanto más grande sea la superficie a limpiar, más tiempo será necesario para limpiarla.

Así pues, esto de tener un piso pequeño también tiene ciertas ventajas.

Los servicios

Emanciparse 15/03/2007

Esta semana he dado de alta la luz y el agua en mi recién adquirida vivienda.

Para poder dar de alta estos servicios, necesitas fotocopias de la escritura de la casa, la cédula de habitabilidad y tu DNI y, además, unos boletines que te da la promotora al formalizar la compraventa.

Con todo eso, debes personarte en la empresa que ofrece esos servicios (Endesa, Iberdrola, Aguas de la Ciudad, Gas Natural…) y firmar un par de papeles. Les das tu cuenta corriente para que te cobren el alta y las cuotas (mensuales, bimensuales, trimestrales, lo que sea).

Yo entiendo que hay que pagar por el consumo, incluso puedo entender que tengas que pagar por el mantenimiento, pero que te cobren casi 200 euros por el contador de la luz (que es una herramienta de control para la empresa suministradora) y 400 euros más por el del agua, lo encuentro realmente excesivo.

De momento, el gas y el teléfono van a tener que esperar.

Ya soy propietario

Emanciparse 9/03/2007

Así es, señoras y señores, hace unos días fui al notario a firmar los papeles y ahora soy el flamante propietario de una hipoteca larga y cuantiosa.

La visita al notario fue bastante curiosa, sobre todo para un primerizo como yo. Más o menos, fue así:

Llegué un poco antes de tiempo con el chico del banco que me lleva la hipoteca y el avalista (¡¡gracias!! :-) ). Luego llegó la agente inmobiliaria y dos representantes de la promotora que vende el piso.

Presentaciones oportunas y esperar a que nos llame el Ilustrísimo Señor Don Notario (ISDN).

Mientras esperamos, el del banco, la agente inmobiliaria y los de la promotora van desfilando por los despachos para hacer cosas misteriosas que nadie me explica.

Cuando nos llaman, pasamos todos a una sala y sin decir siquiera buenos días, el ISDN empieza a leer el contrato de compraventa a toda velocidad. Lee todo lo que pone, pero sólo se entienden frases sueltas, principalmente la cantidad que debes al banco y el tiempo que tardarás en pagarla.

Al final, todo el mundo firma, nos damos la mano, me entregan las llaves del piso (varias copias) y el papeleo justo y necesario y ¡hala!, para casa.

Al principio es todo muy raro. Acabas de gastarte una cantidad de dinero que no tienes en algo que aún no es realmente tu casa, es un sitio que te pertenece donde acabarás yendo a vivir, pero antes queda mucho por hacer: limpiar, comprar muebles, tomar medidas, limpiar más, comprar electrodomésticos, tomar más medidas, mirar qué falta, limpiar otra vez, comprar cosas que te habías dejado…

Ahora he superado la parte más complicada del proceso, ahora toca abordar la más laboriosa.

¡Seguiremos informando!