Emanciparse 23/03/2007
Ahora que ya tengo el piso, me toca empezar a llenarlo de electrodomésticos y muebles varios: nevera, lavadora, TV, sofá, mesa, cama, sillas, armarios…
Resulta extraño, pero un piso vacío siempre parece más pequeño que un piso amueblado, cuando parecería lógico que, visto que los muebles ocupan espacio y dejan menos sitio, la sensación fueran la inversa.
Sea como sea, el caso es que en un piso vacío no se puede vivir en condiciones. Sin una cama para dormir, una mesa para comer y un armario para guardar cosas, poco vas a hacer en el piso.
Así pues, ya me veis de un sitio a otro para ver que tipo de muebles quiero para mi recién estrenado hogar.
La parte en la que miras muebles y te imaginas como quedarán es muy bonita, pero antes de llegar ahí tienes que pasar por la desagradable tarea de tomar las medidas del piso. Parece algo sencillito, pero nada más lejos de la realidad, es algo bastante tedioso y complicado, al menos para alguien que no tiene experiencia en bricolage ni chapuzas del hogar.
El otro día empecé a tomar las medidas del comedor y la cocina (que, en realidad, es la misma habitación). Lo que es el perímetro no es problemático, con una cinta de medir se mide rápido, el problema está en los elementos que se superponen en la pared: enchufes, radiadores, puertas, ventanas, muebles…
A parte de anotar las dos dimensiones de las habitaciones, tienes que anotar también los puntos donde hay algún elemento en la pared, su distancia en vertical sobre el suelo y sus dimensiones.
También hay que tener en cuenta que las dimensiones no son las mismas a ras de suelo que a media pared. Hay que asegurarse siempre de contar el espacio que ocupa el zócalo. (Yo esto no lo había tenido en cuenta hasta la semana pasada, cuando un compañero de trabajo me lo advirtió.)
Total, que cuando vayáis a tomar medidas, llevad un bloc cuadrículado y un boli, y no os dé pereza repetir las mediciones varias veces hasta que salgan bien.