Emanciparse 15/11/2006
Después de visitar un par de bancos para que me hicieran cuatro números y ver, grosso modo, hasta qué cifra podía llegar, he pasado tres semanas de inmobiliaria en inmobiliaria, dejando mis datos y viendo pisos.
En este tiempo, he aprendido varias cosas sobre la compraventa de pisos, aunque aún me queda mucho qué aprender antes de estar capacitado para dar el gran paso: comprar el piso.
Lo primero que ves cuando empiezas a buscar piso es que cuando llegas a una inmobiliaria, se te asigna un comercial. A partir de ahí, tu relación con la inmobiliaria dependerá íntegramente del comercial que el azar te ha escogido.
Él te preguntará tus necesidades, tus preferencias y tus posibilidades y te ofrecerá lo que él crea que más te puede interesar. Si te hubiera tocado otro comercial de la misma inmobiliaria, puede que te enseñara pisos diferentes, pero eso nunca podrás saberlo.
Después, toca escoger entre 1 y 3 pisos para ir a visitar. Nunca te dirán de ir a ver un 4º piso sin que descartes alguno de los 3 anteriores, supongo que para no perder demasiado tiempo dando vueltas sin ver buena disposición de compra por tu parte.
Una vez has visto los pisos, que siempre parecen mucho mejor de lo que son, tienes que decidir cual te gusta más y, muy probablemente, te insistirán para que dejes una paga y señal.
Yo he preferido no dejar paga y señal hasta ver algún piso que realmente me guste lo suficiente como para comprármelo. Si no me da la sensación que va a ser el piso que me voy a comprar, prefiero no dejar ningún tipo de dinero. Si alguien viene después y se lo lleva, ya me ofrecerán otro similar.
Cuando llevas vistos algunos pisos, empiezan a llamarte para preguntarte cómo lo llevas, si quieres volver a ver alguno con algún pariente o amigo para que te aconseje, si vas a dejar reserva, etc.
Los comerciales siempre se interesan por los otros pisos que has visto, que dónde están, que cuánto valen, que cuánto miden, si son obra nueva, si son seminuevos, etc. Yo prefiero intentar desviar la conversación y les pregunto sobre cosas relacionadas con los trámites de comprar un piso: sobre los tipos de gastos hay, sobre los diferentes tipos de hipotecas, si ellos trabajan con algún banco en particular para ver si pueden mejorarme las condiciones, etc.
Creo que vale mucho la pena no dejarse atosigar y mirar los pisos con calma. Me ha pasado más de una vez que, después de ver un piso, me hayan llamado más de una vez ofreciéndose a rebajar el precio. Seguramente, si hubiera dejado ya una paga y señal, al ver que estaba bastante interesado, no lo hubieran hecho.
También hay que ser realistas. Si nos parece que el piso está bien y el precio también, es muy probable que otros clientes también lo piensen y, por lo tanto, es fácil que alguien se adelante y compre o reserve antes que nosotros. Sin embargo, eso no debe quitarnos el sueño porque, como he dicho antes, mientras no compremos nada, las inmobiliarias nos seguirán ofreciendo cosas.
Por lo tanto, mi opinión es que vale la pena dedicar mucho tiempo a ver pisos con calma, más de una vez si es preciso, y no precipitarse, aún cuando nos parezca un negocio muy interesante. No debemos olvidar que nuestro objetivo no es comprar una vivienda para luego venderla, ¡nuestro objetivo es comprar un piso donde vivir!